sábado, 15 de junio de 2013

Estambul

Hoy de noche no pudimos salir del hostel debido a que la policía arremetió contra los ocupantes de la Plaza Taksim y del Parque Gezi. Fuimos a un comercio cercano a buscar comida y en el corto trayecto nos cruzamos con cientos de personas que intentaban alejarse de los gases y los chorros de agua. Hasta ahora y desde el miércoles pasado, la policía se había mantenido apostada en torno a la plaza y frente al Centro Cultural Ataturk, fuera del parque y con la orden de no intervenir en él. Más temprano, hacía las 4 de la tarde, una cuadrilla de trabajadores reenjardinaba la plaza, al tiempo que en el parque los ocupantes recibían con aplausos a un grupo de activistas veganos, que acababan de leer una proclama sobre la calle Istiklal.

Aprovecho este impasse obligado para sentarme a escribir. Estambul es hermosa. Huele a mar, a especias, a nueces tostadas. Los graznidos de las gaviotas y las llamadas a oración atrapan el silencio de la mañana, hasta ser ellos mismos acallados por bocinas y gritos. El tránsito es caótico, autos y peatones compiten por el espacio en cada cruce. Pero el transporte público es rápido, limpio y bien señalizado.

Visitamos los íconos de la cidad, como la Mezquita Azul, Santa Sofía y el Palacio Topkapi. Dedicamos largas horas a conocer la opulenta vida de los Sultanes, con sus exóticos trajes y sus obscenas riquezas. Pero fue al llegar al Puente Gálata - y recorrerlo por debajo, a través de la larga hilera de restaurantes; y por encima, junto a la también larga hilera de pescadores; y ver pasar las embarcaciones hacia el Bósforo; y sentir el soplo del Mar de Mármara en dirección al Mar Negro -, decía que fue entonces cuando recordé que este era el lugar, exactamente éste, al que quería llegar.

Los vendedores turcos son amables. Intentan hacerse entender en el idioma que sea. Utilizan trucos graciosos para llamar la atención de los desprevenidos turistas y la única manera de librarse de ellos es callarse y seguir de largo. Son rápidos con las cuentas y muy distraídos con el cambio, siempre el error a favor de ellos. Pero, estando atento, no hay ningún problema.

El té se toma a toda hora. Está lleno de barberías (los hombres, aunque sobrios para vestirse, aparentan ser coquetos). La zona adyacente a Taksim sería como una cuchilla, con pronunciadas pendientes a cada lado de la calle principal. La mayoría de las mujeres usa calzado bajo. Hay pocos perros - todos grandes y lanudos - y muchos, muchos, muchos gatos. En las calles se puede comer choclo asado, almejas con limón, nueces tostadas, churros (sin relleno), jugo de naranja, de limón y de granada. Gracias se dice teşekkür ederim.

viernes, 31 de mayo de 2013

cuando vuelva

cuando vuelva a casa voy a arreglar mi bicicleta. la tengo desde 1994, cuando alejandro, mi novio, me la regaló para mi cumpleaños. en ese entonces bajábamos a la rambla con bastante frecuencia, él con su bici y yo con una que conseguíamos prestada. íbamos desde malvín hasta carrasco las más de las  veces, para evitar el repecho que está a la altura del buceo.

la bici se mudó con nosotros varias veces, recorriendo tantos barrios de montevideo como tramos de rambla, porque siempre nos mantuvimos cerca de la costa. unos años más tarde, se fue solo conmigo.

en los últimos tiempos, resolví dejar de luchar contra el viento. caminé la rambla en ambas direcciones, muchos kilómetros, con música o sin ella, a veces salpicada por la espuma a la altura de paraguay, otras veces acompañada por la chata mansedumbre del agua estancada en la que a veces se convierte la playa ramírez. la bicicleta quedó estacionada en el patio del edificio donde vivo, abandonada como un juguete viejo.

cuando vuelva, voy a pintarla, ponerle aceite y darle aire a las ruedas, aunque aún no sepa qué rumbo le daré al manillar, ni cuándo volveré. siempre es un buen plan tener algún plan para el regreso.

miércoles, 8 de mayo de 2013

esto

quien dice gracias dice qué bueno esto que me has dado, donde esto podría ser un ramo de flores, el asiento en el bus, una llamada oportuna, plata para ir a la panadería, la hora, un mensaje porque se terminó tu saldo, un hombro para llorar -o un kleenex-, una mentirilla para salir de un apuro, la agarradera para sacar la comida del horno, un regalo de cumpleaños, orejas enormes, silencio, una cadena de eslabones libres.

viernes, 19 de abril de 2013

ruta


casi viajando.
dibujo rayas en el mapa. atravieso valles y ciudades. recorro todos los mercados. pruebo los frutos de la tierra. oigo hablar muchas lenguas.
llego hasta las orillas de un mar -dicen que un lago-, sin poder zambullirme. un mar de aguas crispadas.
aún no obtengo la visa para cruzarlo.
me pregunto si las rutas son trazadas por la voluntad o el azar.


miércoles, 3 de abril de 2013

no tengo intenciones de viajar, o quizás sí

Viajando

No tengo intenciones de viajar;
Pero si lo hiciera
Iría a Estambul.
¿Qué harías
Si me vieras en el tranvía
Que va a Bebek?
Sin embargo, ya te he dicho,
No tengo intenciones de viajar.

Orhan Veli (1914 -1950) Estambul

miércoles, 6 de marzo de 2013

movimientos de tierra

mientras viajaba por perú, me llamaron la atención los carteles que declaraban a un lugar "zona libre de sismos". no en la montaña, no, sino a lo largo del amazonas y sus afluentes. entonces me preguntaba si alguna vez habría habido un movimiento de tierra por esos lados.

y por el río de la plata? nada. vientos huracanados, lluvias copiosas, heladas y solazos, pero temblores no.

aunque la tierra se mueve, vaya si lo hace! la tierra, el suelo, el piso... la madre tierra, la pacha mama, la mamma a secas y todas sus posibles combinaciones.

así que en casa ahora tengo un montón de tierra en el patio que mi madre sacó de unas macetas abandonadas: la dio vuelta, le puso arcilla -o algo que se le parece- y ahí está secándose al sol, porque más que tierra era barro y estaba bastante podrida.

y junto con sus implementos de jardinería trajo algunos muebles -mi madre, digo-, ropa y utensilios de cocina. es que madre es madre y durante mi viaje ella se va a hacer cargo del nido y su pichón, olivia.

pero junto con la espumadera y el cepillo de dientes, se trajo a manuela, la hija de olivia. así que madre con hija humanas y madre con hija caninas. nosotras la llevamos muy bien: yo disfruto de ella y ella de mi. no hay mucho espacio para conflictos por el dominio del territorio, cuando mi territorio lo estoy dejando libre, con toda la tierra revuelta en el patio para que ella construya el jardín que quiera mientras yo me voy a recorrer jardines transoceánicos. en tanto ellas, madre e hija, se acomodan a la nueva configuración geopolítica de sus respectivas cuchas. olivia se conformaría con ser ignorada por manuela y manuela con ser tenida en cuenta por olivia. no hay acuerdo posible. zona de sismos.

y por el río de la plata? nada. solo movimientos de tierra de macetas, terrones que se desplazan, territorios conquistados y cedidos, generaciones en tránsito limpiando el barro y secando la tierra nueva al sol.

jueves, 21 de febrero de 2013

volver al futuro

tengo sueño y me cuesta escribir. se me caen los parpados. es 2013, febrero 21. en un mes, el día y la noche se reparten la jornada, mitad cada uno. equinoccio. para ese entonces, ya habrá cambiado la hora.
y yo mientras, con el reloj varias semanas adelantado.
se me caen los párpados, es cierto, pero la memoria nunca duerme.

lunes, 31 de diciembre de 2012

tradiciones

hoy, en el último día del año, recibí un e-mail con la historia de un pesebre familiar conformado por figuras de múltiples tradiciones. el mensaje venía acompañado de una hermosa foto, donde se podían apreciar, junto al pesebre clásico, figuras africanas y árabes, animales de nuestro campo, manualidades infantiles y un papá noel, y además el mantel, la lámpara y los cuadros que componían el rincón de la casa dedicado al nacimiento. cada objeto conformaba y embellecía una historia que imagino rica en experiencias compartidas por el clan ampliado: la familia y sus afectos.

los objetos no son nada sin la historia que los impregna. esa historia a veces responde a una tradición de milenios y otras a las vivencias de una o dos generaciones. de cada una, tomemos lo mejor para esparcirlo con un soplo suave pero sostenido, desde las palmas de nuestras manos hacia la vastedad del universo.


domingo, 16 de diciembre de 2012

barajas

he andado juntando algunas barajas que la calle ha traído a mis pies. primero fue el as de oros -si, el culo sucio, que no deja de ser un as y no deja de ser de oros-, en un bar cerca de mi casa. luego el caballo de espadas, en la calle pablo de maría, a tres cuadras de las mismas coordenadas. hace unos pocos días fue el nueve de oros, un poco apretujado de más pero entero, frente a la fuente de los atletas, en el parque rodó.

no se qué hacer con este cuasi mazo de cartas españolas. me gusta juntar objetos al azar que se me aparecen en el camino -tengo una rosa blanca de tela colgada en el respaldo de la cama- pero en general no los identifico como parte de una colección. a las barajas sí. no solo forman un conjunto sino que llevan implícito un orden, una cosmovisión.

tengo tres, me estarían faltando 45, siempre y cuando mi mazo contuviera las 48. aunque es posible que esté formado por menos piezas (o más). en ese caso, cómo saber cuáles resta encontrar? qué fichas faltan en un puzzle que nunca se vio armado? la forma es tan solo un indicio y la representación a la que alude es una mera posibilidad: la imagen final podría no ser realista, ni siquiera figurativa!

de todos modos, confío en la buena suerte como en dios mismo -creo que son la misma entidad- y veo en las barajas un signo de buena estrella. en el reverso, todas son comodines.

martes, 11 de diciembre de 2012

deja vu



la chiru, con su post sobre la ropa vieja, me trajo algunos recuerdos.
me vi de nuevo caída dentro de una enorme remera de mangas largas, de un amarillo sol, cálido, refulgente. me acordé de lo feliz que fui por esos días.
también tuve añoranza de los momentos en que me sentí exhausta y sola, porque nunca antes había conocido mi propio valor con tanta intensidad.
amarillo sol, dije? sí, eso.